El precio del crudo subió con fuerza este martes. El barril de Brent, referencia en Europa, avanzó 6 por ciento y se ubicó en torno a los 82 dólares.
En paralelo, el West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, trepó 5,32 por ciento hasta los 75 dólares.
El mercado energético reaccionó ante el riesgo de interrupciones en el suministro global. El estrecho de Ormuz es uno de los puntos neurálgicos del comercio internacional de hidrocarburos y cualquier restricción en esa vía marítima impacta de inmediato en los precios.
Bolsas europeas y asiáticas, con pérdidas generalizadas
En Europa, los principales índices operaron en rojo desde la apertura. París cayó 2,15 por ciento, Fráncfort 2,78 por ciento, Milán 3,21 por ciento, Londres 2,02 por ciento y Madrid 3,56 por ciento.
El índice Euro Stoxx 50 retrocedió 4 por ciento, mientras que el Ibex 35 español perdió 5 por ciento, su mayor baja en once meses, con más de mil puntos evaporados en las primeras dos ruedas tras el estallido del conflicto.
En Asia también predominó el pesimismo. Tokio cerró con una baja del 3,06 por ciento, Hong Kong retrocedió 1,23 por ciento y Seúl registró un desplome del 7,24 por ciento al retomar la actividad luego de un feriado.
El gas acelera su escalada
El mercado del gas natural mostró un salto aún más pronunciado. En Europa, el precio subió 30 por ciento en la jornada, luego del aumento del 40 por ciento registrado el lunes por la inactividad en una planta de gas licuado en Qatar.
Los contratos TTF negociados en Países Bajos superaron los 57 euros por MWh, casi el doble del valor observado hace apenas un mes. La combinación de menor oferta y mayor incertidumbre geopolítica refuerza la presión sobre el mercado energético global.
El conflicto en Medio Oriente vuelve así a convertirse en un factor determinante para la economía mundial, con impacto directo en la energía, la inflación y el comportamiento de los mercados financieros.