Al cierre de enero, el sector hotelero y gastronómico de Mar del Plata realiza un balance con luces y sombras. Así lo expresó Hernán Szkrohal, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, en diálogo con Franco Canales por Radio 10 Mar del Plata, al señalar que si bien la caída interanual continúa, el descenso es menor al registrado en meses anteriores. “Veníamos con bajas de 20 puntos y en enero estamos entre el 7 y el 10 por ciento”, explicó, aunque aclaró que para un mes clave como este se necesita una ocupación del 80 al 85 por ciento para hablar de un resultado positivo.
En materia hotelera, Szkrohal indicó que la temporada es difícil de medir por quincenas o meses completos y que hoy el análisis debe hacerse casi fin de semana por fin de semana. Con buen clima, las reservas crecen de manera exponencial, pero de lunes a miércoles la demanda se retrae con fuerza. “Todavía no tenemos el mes cerrado, pero seguramente quedemos por debajo del año pasado, aunque con una caída menor a la de otros meses”, sostuvo, marcando un escenario de cautela para el cierre de enero.
Respecto a febrero, el dirigente empresario señaló que aún hay margen para mejorar los números, impulsados principalmente por el fin de semana largo de Carnaval. Si bien las consultas comenzaron a activarse, remarcó que el comportamiento del turista está cada vez más concentrado entre jueves y domingo y muy condicionado por el clima. Además, advirtió que el consumo sigue resentido, especialmente en los sectores de menores ingresos, donde el costo de una estadía y de las salidas gastronómicas absorbe casi la totalidad del salario familiar.
En cuanto a la gastronomía, Szkrohal detalló que el sector se encuentra entre 7 y 10 puntos por debajo del año pasado en cantidad de tickets, en relación con la inflación. En este contexto, afirmó que hoy trabajan mejor aquellos establecimientos que logran una buena relación entre precio y calidad. “El cliente elige en función de cómo relacionás el precio con lo que ofrecés”, explicó, destacando que la gestión eficiente se volvió clave ante un mercado con menos consumo y una oferta muy amplia.
Finalmente, señaló que el centro comercial mantiene una ocupación importante, pero que al alejarse del macrocentro comienzan a notarse caídas en reservas y consumo, especialmente en zonas como Punta Mogotes y barrios no céntricos. En contrapartida, Chapadmalal y la nocturnidad continúan consolidándose como marcas fuertes de la ciudad. “Necesitamos trabajar los doce meses con ocupaciones superiores al 80 por ciento”, concluyó Szkrohal, al expresar el deseo de que los próximos meses permitan una recuperación sostenida para el sector.















