El gremio estatal cuestionó el decreto del Gobierno nacional y denunció presiones sobre los trabajadores para que acepten desvincularse de la Administración Pública. La medida alcanzaría a 21.187 empleados y establece que quienes adhieran no podrán volver al Sector Público Nacional durante ocho años.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) rechazó el plan de retiros voluntarios impulsado por el Gobierno nacional para la Administración Pública Nacional y anunció una movilización a la Quinta Presidencial de Olivos para el miércoles 21, bajo la consigna “No se aguanta más”.
La protesta fue convocada en rechazo al Decreto 1023/26 y en reclamo por la pérdida del poder adquisitivo, los despidos, la caída del salario real y el cierre de organismos públicos, entre otros puntos.
Según lo informado por el gremio, el programa alcanzaría a 21.187 trabajadores. Quienes adhieran no podrán volver a ingresar al Sector Público Nacional durante ocho años. Además, los cargos que queden vacantes no podrán ser cubiertos y los empleados con mandato sindical vigente o que sean candidatos a delegados deberán renunciar a esa representación para incorporarse al plan.
Rodolfo Aguiar cuestionó el alcance de la medida
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, calificó la iniciativa como un “despido extorsivo” y sostuvo que los trabajadores enfrentan presiones para aceptar la desvinculación.
“No es retiro voluntario, es despido extorsivo. No hay voluntad cuando la opción es o firmás o te quedás en la calle sin laburo y sin obra social. No se aguanta más. Al que vamos a retirar y no de manera voluntaria es a Sturzenegger”, afirmó el dirigente, en referencia al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Aguiar también cuestionó el lugar elegido para la protesta y aseguró que el Gobierno toma sus principales decisiones desde Olivos. “La Casa Rosada está vacía. No la pisan desde hace meses. Gobiernan desde Olivos y ahí los tenemos que ir a buscar”, expresó.
El dirigente comparó el programa con las políticas de retiro implementadas durante la década de 1990 y advirtió sobre sus posibles consecuencias laborales. “Si verdaderamente es voluntario, ¿por qué están amenazando a los trabajadores? Si hay intimidación, el consentimiento no es libre”, planteó.
Las críticas al impacto sobre el Estado
Desde ATE también cuestionaron el argumento del ahorro fiscal y sostuvieron que la salida de trabajadores con experiencia podría derivar en la contratación de consultoras privadas para realizar tareas similares.
“Pretenden utilizar la figura del mutuo acuerdo para no respetar el derecho a la estabilidad y evitar pagar las indemnizaciones que correspondan”, señaló Aguiar.
El titular del sindicato advirtió, además, que la reducción de personal podría afectar la prestación de servicios públicos y anticipó que el gremio enfrentará el programa con medidas de acción directa.
Los reclamos que llevará ATE a Olivos
Además del rechazo al plan de retiros voluntarios, la movilización incluirá una serie de demandas vinculadas con la situación salarial y laboral de los empleados estatales:
- Pérdida del poder adquisitivo y caída del salario real.
- Paritarias por debajo de la inflación.
- Deterioro de los ingresos, pluriempleo y endeudamiento.
- Desvalorización de la carrera estatal.
- Despidos y falta de renovación de contratos.
- Incertidumbre laboral y reducción de puestos de planta.
- Cierre y vaciamiento de organismos públicos.
ATE anticipó que continuará con las medidas de fuerza para intentar frenar la implementación del programa y cuestionar la política de reducción de personal en la Administración Pública Nacional.















