Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, disparó contra la estrategia del Gobierno en materia laboral y económica. Tras los anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre una reforma que incluye flexibilización de despidos, aumento de la jornada laboral y eliminación de indemnizaciones, Aguiar sostuvo que “el Gobierno no tiene consenso para llevar adelante una reforma laboral” y anticipó que “después del 26 de octubre, las reformas laboral y tributaria quedarán definitivamente enterradas”.
El dirigente estatal cuestionó la idea de que flexibilizar derechos genere empleo: “Es falsa. En los últimos 20 años, la Organización Internacional del Trabajo estudió 63 países, desde las economías más avanzadas hasta África, y legislaciones similares fracasaron. Quitar derechos a los trabajadores no disminuye el desempleo”, afirmó. Además, criticó la Ley 27.742, conocida como Ley Bases: “Lejos de promover empleo, aceleró su destrucción. Hay que derogarla”, sentenció.
Aguiar también cuestionó la estrategia discursiva de los funcionarios: “Milei, Caputo y Sturzenegger hablan de ‘ponerle fin a la industria del juicio’ para instalar que sindicatos y abogados laboralistas son enemigos de la productividad. La única estrategia que tienen es estigmatizar a quienes defienden los derechos de los trabajadores. Menos del 2% de los trabajadores en condiciones de iniciar un juicio lo hacen realmente”, explicó.
El dirigente aclaró que los trabajadores no rechazan una reforma laboral, pero advirtió sobre quién la discute: “Tiene que garantizar y ampliar derechos adquiridos, abordar los desafíos del mundo del trabajo, la robotización, la automatización, la inteligencia artificial y la economía del cuidado”.
Aunque aún no hay confirmación oficial sobre los cambios, referentes oficialistas anticiparon modificaciones polémicas: aumento de la jornada laboral a 12 horas, reemplazo de indemnizaciones por un fondo de cese laboral con aporte de los empleados, eliminación de juicios laborales y de convenios colectivos.
Sobre la reforma tributaria, Aguiar también mostró escepticismo: “No existe ninguna posibilidad de que prospere tal como la piensa el Gobierno. Su programa económico fracasó. Cualquier reforma debe ser progresiva, que paguen más quienes más tienen. Brasil lo hace por otro camino; nosotros estamos destrozando la vida de la gente”.
Finalmente, Aguiar hizo foco en la inequidad: “El problema de la Argentina nunca fueron los pobres, sino los ricos y su manera de acumular. Hay que capturar renta minera, petrolera, bancos, casinos, y no ceder al clima de época. Volver a levantar la bandera del impuesto a las grandes fortunas, a nivel nacional y provincial, es imprescindible”.















