Un conductor de Uber fue asaltado por cuatro sujetos que lo amenazaron con un arma de fuego y le robaron el vehículo durante un viaje. Horas después, la Policía recuperó el Citroën C3 y aprehendió a un adolescente de 15 años señalado como uno de los presuntos autores.
El hecho ocurrió durante la noche del lunes, en inmediaciones de Colombia y Berutti. Según informaron, el conductor, un hombre de 56 años, había acudido al lugar para recoger a una pasajera cuando cuatro sujetos abordaron el vehículo.
Durante el trayecto, uno de los delincuentes lo tomó del cuello y lo amenazó con dispararle, mientras otro lo apuntaba con un arma de fuego tipo revólver. Ante la situación, el hombre descendió del Citroën C3 y los cuatro sujetos escaparon a bordo del vehículo.
En el interior del rodado quedaron distintas pertenencias del damnificado: un teléfono celular, dos billeteras con documentación y tarjetas, alrededor de $100.000 en efectivo, además de otra documentación y la rueda de auxilio.
Tras recibir la alerta, efectivos del Comando de Patrullas Sur desplegaron un operativo de búsqueda en la zona. En inmediaciones de avenida Fortunato de la Plaza y Dellepiane localizaron a un adolescente cuyas características coincidían con las aportadas por la víctima y un testigo.
Durante la identificación, los policías constataron que llevaba un morral de color marrón. En su interior encontraron dos teléfonos celulares, uno Motorola y otro Samsung, ambos con sus pantallas dañadas.
Mientras tanto, otro móvil policial encontró el Citroën C3 en calle Carasa, entre Casildo Villar y avenida Peralta Ramos. El vehículo estaba ubicado en sentido contrario al de circulación y presentaba daños en la rueda delantera derecha.
Personal de Policía Científica realizó las pericias correspondientes sobre el automóvil y los elementos secuestrados.
Por disposición del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N.º 2, a cargo del Dr. Yáñez Urrutia, se iniciaron actuaciones por el delito de “robo doblemente agravado por su comisión en poblado y en banda y por el uso de arma de fuego no secuestrada”.
Además, se dispuso la notificación de la formación de causa, el secuestro de los teléfonos y demás elementos y el posterior alojamiento del adolescente en el Centro Especializado de Aprehensión (CEA).
El procedimiento fue informado por fuentes policiales y forma parte de la investigación para determinar la participación de los restantes involucrados.















