En el inicio del Operativo Sol, el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires lanzó un fuerte despliegue de fiscalización nocturna que ya dejó un saldo de decenas de conductores sancionados. Los operativos, centrados en el Corredor Atlántico y la Autopista Buenos Aires–La Plata, arrojaron cifras preocupantes: alcoholemias que llegaron a los 1,90 g/l y cerca de 50 licencias retenidas en un solo fin de semana.
Las tareas de control, que se intensificaron durante las madrugadas del sábado y domingo, alcanzaron a más de 1.700 vehículos. El objetivo es claro: garantizar el cumplimiento de la Ley de Alcohol Cero y concientizar sobre el uso del cinturón de seguridad y el casco, además de combatir la distracción por el uso del celular al volante.
El ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, quien días atrás acompañó al gobernador Axel Kicillof en el lanzamiento oficial del operativo, destacó que este año se cuenta con mayor despliegue territorial y tecnología de punta. “Es un operativo dinámico, con más herramientas y vehículos para brindar asistencia ante cualquier hecho de tránsito”, explicó el funcionario, subrayando que la prioridad absoluta es “cuidar la vida de cada bonaerense”.
El “insólito” descargo del vinagre
Entre las anécdotas que dejó la jornada, se destacó la de un conductor que, tras arrojar un resultado de 1,21 g/l en el test de alcoholemia, intentó eludir la sanción con una excusa inverosímil: aseguró que el positivo se debía a la ingesta de vinagre. El argumento fue rápidamente descartado por los técnicos, procediéndose a la retención inmediata de su licencia.
Desde la cartera de Transporte advirtieron que los controles serán sostenidos y aleatorios durante toda la temporada estival. Las autoridades recordaron que el alcohol al volante, junto al exceso de velocidad y las distracciones, siguen siendo las principales causas de siniestros viales graves en la provincia.
















