Al menos 11 personas murieron y otras 29 resultaron heridas este domingo tras un tiroteo en la playa de Bondi, en Sídney, durante un evento de la comunidad judía por el inicio de Janucá. Uno de los atacantes fue abatido por la policía y el segundo quedó detenido en estado crítico. Las autoridades australianas calificaron el hecho como un atentado terrorista.
El ataque ocurrió alrededor de las 18.45, cuando cientos de personas participaban del evento Chanukah by the Sea, una celebración pública realizada sobre Campbell Parade. Dos hombres armados abrieron fuego contra los asistentes, generando escenas de pánico y una estampida hacia las zonas cercanas.
El comisionado de Policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, confirmó que entre los heridos hay dos efectivos policiales. Además, indicó que el número de víctimas fatales podía variar, ya que algunos heridos ingresaron en grave estado a distintos hospitales de Sídney.
“Este ataque fue diseñado para atacar a la comunidad judía de Sídney”, afirmó el primer ministro del estado, Chris Minns. Según explicó, la masacre fue declarada atentado terrorista por el tipo de evento atacado y por las armas utilizadas.
Durante el operativo posterior, la policía encontró varios objetos sospechosos en las inmediaciones, entre ellos un artefacto explosivo improvisado dentro de uno de los vehículos vinculados a los agresores. La zona permaneció acordonada durante horas mientras trabajaban equipos especializados.
Testigos relataron momentos de extrema tensión. Lachlan Moran, de 32 años, contó que escuchó los primeros disparos y salió corriendo instintivamente. “La gente soltaba todo y huía llorando. Fue simplemente horrible”, relató a la agencia AP.
Imágenes difundidas por medios australianos mostraron a un civil que logró abalanzarse sobre uno de los atacantes y desarmarlo, en una escena que rápidamente se viralizó.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, expresó su conmoción por lo ocurrido. “Las escenas en Bondi son impactantes y angustiosas. La policía y los equipos de emergencia están trabajando para salvar vidas”, señaló en un comunicado oficial.
Desde Israel, el presidente condenó el “cruel ataque contra los judíos”, mientras que distintas organizaciones internacionales manifestaron su solidaridad con la comunidad judía australiana.
Australia registra muy pocos tiroteos masivos. El antecedente más grave fue la masacre de Port Arthur en 1996, que dejó 35 muertos y derivó en un endurecimiento histórico de las leyes sobre armas de fuego. Desde entonces, este tipo de ataques son considerados excepcionales en el país.


















