El jefe de Gabinete aseguró que la presencia de Bettina Angeletti en la comitiva oficial “no le cuesta un peso al Estado”, aunque la oposición pidió explicaciones en el Congreso.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó envuelto en una nueva polémica luego de justificar públicamente que su esposa, Bettina Angeletti, viajara junto a la comitiva oficial en el avión presidencial rumbo a Nueva York.
“Vengo una semana a deslomarme a Nueva York; quería que me acompañe”, respondió el funcionario durante una entrevista televisiva cuando le preguntaron por la presencia de su pareja en el vuelo oficial.
La controversia comenzó cuando se difundió una imagen de Angeletti junto a la delegación argentina durante una visita a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, en Queens, en el marco de las actividades de la llamada Argentina Week.
La foto generó cuestionamientos inmediatos desde la oposición. El diputado nacional Esteban Paulón presentó un pedido de informes para saber si la esposa del funcionario viajó en el avión presidencial ARG-01, quién pagó el traslado y qué rol cumplía dentro de la agenda oficial.
Lejos de esquivar el tema, Adorni confirmó que su esposa abordó el vuelo oficial desde Buenos Aires. Según explicó, ella ya tenía un pasaje comprado para viajar a Nueva York por 5348 dólares, pero el itinerario del viaje cambió y decidió que lo acompañara.
“Mi mujer iba a viajar igual. De hecho ya tenía el pasaje pago. Después yo tenía que ir a Miami y quería que me acompañe”, sostuvo.
El jefe de Gabinete insistió en que la presencia de Angeletti no implicó gastos adicionales para el Estado. “Los gastos de ella se los paga ella, el vuelo se lo pagó ella originalmente, la vuelta también y los viáticos también”, afirmó. Incluso agregó que sus propios gastos personales tampoco corren por cuenta del Estado.
“Ni siquiera mis viáticos los paga el Estado. No le sacamos un peso al Estado”, remarcó.
Consultado sobre el pedido de informes en el Congreso, el funcionario minimizó la polémica. “Que haga lo que quiera la oposición”, respondió, y aseguró que no piensa dar explicaciones sobre lo que considera parte de su vida privada.
La discusión no pasa desapercibida porque se da en un momento en el que Adorni gana cada vez más peso dentro del Gobierno de Javier Milei. En las últimas horas se conoció que su firma será necesaria para validar distintas erogaciones del Estado, incluidos los Aportes del Tesoro Nacional que se distribuyen entre las provincias.
El episodio también reavivó otra discusión política: hace pocos días la propia Jefatura de Gabinete anunció cambios en las reglas de los viajes oficiales al exterior para reducir las comitivas y limitar la cantidad de funcionarios por evento.
En ese contexto, la escena de la esposa del jefe de Gabinete viajando en el avión presidencial para acompañarlo mientras “se deslomaba” en Nueva York terminó sumando un nuevo capítulo a las discusiones sobre el uso de los recursos del Estado y la delgada línea entre agenda oficial y vida privada.
















