El espacio multisectorial advirtió sobre la falta de accesibilidad en veredas, colectivos y playas. Con el respaldo de especialistas y organizaciones, cuestionó la planificación urbana del Municipio y reclamó reglas claras para garantizar los derechos de las personas con discapacidad.
El espacio ciudadano y multisectorial Mar del Plata Ciudad de Todos advirtió que la falta de planificación urbana y de políticas de accesibilidad profundiza el aislamiento de miles de vecinos de General Pueyrredon. Según señalaron, más de 86.000 personas con discapacidad enfrentan a diario obstáculos para desplazarse por la ciudad, desde veredas intransitables hasta colectivos y espacios públicos que no cuentan con las condiciones necesarias.
La organización cuestionó el contraste entre la realidad cotidiana de estos vecinos y el mensaje oficial sintetizado en el eslogan municipal «Todo lo que sí». En ese sentido, sostuvo que las dificultades de accesibilidad exponen una deuda de gestión que afecta el derecho a circular, utilizar los servicios públicos y disfrutar de los espacios comunes en igualdad de condiciones.
Desde el espacio también señalaron que las barreras urbanas impactan sobre otros sectores de la población, en particular las personas mayores y sus familias, y reclamaron medidas concretas para avanzar hacia una ciudad más inclusiva.
Accesibilidad, planificación y control estatal
Uno de los ejes del planteo es la necesidad de incorporar el diseño universal como criterio central de la planificación urbana. Carlos Mattos, referente de la organización Encuentro por la Accesibilidad e integrante de Mar del Plata Ciudad de Todos, sostuvo que las adaptaciones en la vía pública, las paradas de colectivos y los balnearios no constituyen un beneficio para un sector específico, sino una condición para garantizar derechos.
«Las adaptaciones en la vía pública, paradas de colectivos y balnearios no representan un beneficio sectorial ni un lujo estético, sino el cumplimiento efectivo de un derecho humano inalienable», afirmó.
Otro de los reclamos apunta a establecer reglas transparentes para el desarrollo urbano y las concesiones municipales. En sintonía con las advertencias formuladas por Magalí Marazzo, presidenta de la Asociación Argentina de Gestores Culturales Universitarios (AAGeCU), sobre el futuro de General Pueyrredon, Mattos reclamó criterios de planificación que prioricen el interés público.
«El ordenamiento del territorio no puede quedar subordinado a la discrecionalidad de los escritorios o al beneficio de una temporada; requiere una conducción pública firme con sentido social», expresó.
El estadio Minella, otro foco de cuestionamientos
La situación del Estadio José María Minella también fue señalada como un ejemplo de las dificultades que enfrenta el Municipio para gestionar y controlar el patrimonio público.
En línea con los planteos realizados por César Ventimiglia, presidente de la Asociación Civil Mirada Ciudadana, Mattos cuestionó la falta de transparencia y los problemas de gestión vinculados al principal escenario deportivo de la ciudad.
«Si el Municipio demuestra total ineficacia y falta de transparencia para auditar y resguardar el mayor emblema deportivo de la región, se vuelve imposible esperar que fiscalice eficazmente las barreras existentes o ejecute el presupuesto del Plan Municipal de Accesibilidad (PLAMAC) en los barrios periféricos», sostuvo.
Un reclamo con proyección hacia 2027
Mar del Plata Ciudad de Todos convocó a vecinos, profesionales y organizaciones sociales a participar del debate en los barrios y reclamar políticas sostenidas de accesibilidad. El espacio planteó que estas medidas deben dejar de considerarse acciones excepcionales y convertirse en una obligación permanente del Estado municipal.
En la etapa previa a las elecciones de 2027, la organización también apuntó contra el oficialismo local, integrado por el PRO, el radicalismo y sus aliados libertarios, y cuestionó el modelo de ciudad desarrollado durante los últimos períodos de gobierno.
El espacio consideró que el próximo año electoral puede abrir una oportunidad para debatir otro rumbo para General Pueyrredon, con mayor participación ciudadana, transparencia en la gestión y una planificación urbana que garantice el acceso de todos los vecinos a los espacios y servicios públicos.















