El excampeón mundial de boxeo falleció a los 59 años. En una entrevista con Radio 10 Mar del Plata, había contado su trabajo en comedores comunitarios y su preocupación por las familias que no llegan a fin de mes.
Jorge “Roña” Castro fue protagonista de algunas de las páginas más recordadas del boxeo argentino. Pero su historia no se terminó arriba del ring. En los últimos años, también dio pelea contra el hambre, ayudando a quienes más lo necesitaban.
El excampeón mundial murió este miércoles 14 de octubre, a los 59 años. La noticia deja el recuerdo de un deportista de enorme personalidad que, después de alcanzar la gloria, eligió involucrarse con una realidad que lo preocupaba: la de las personas que no tienen garantizado un plato de comida.
En una entrevista realizada el 26 de septiembre en el programa Sueños y Sonidos, por Radio 10 Mar del Plata, Castro había contado cómo comenzó a organizar comedores y a colaborar con familias en situación de vulnerabilidad. También había expresado su preocupación por los trabajadores que, pese a tener empleo, no consiguen llegar a fin de mes.
Su compromiso tenía una historia detrás. Castro conocía las dificultades económicas desde chico y había decidido transformar parte de esa experiencia en ayuda concreta para los demás.
En aquella charla dejó una reflexión que hoy adquiere otro significado: su última pelea no fue por un título mundial, sino por quienes necesitaban algo tan básico como un plato de comida.
Se fue un campeón que será recordado por sus hazañas deportivas, pero también por esa faceta solidaria que mostró fuera del cuadrilátero.
Resumen de su trayectoria
Jorge Fernando Castro, conocido popularmente como “Roña” o “Locomotora”, nació el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz. Fue campeón mundial de peso mediano en 1994 y protagonizó una de las remontadas más recordadas del boxeo argentino frente al estadounidense John David Jackson.
A lo largo de su carrera profesional disputó 144 combates, con 130 victorias, 11 derrotas y tres empates. Tras retirarse, mantuvo su vínculo con el deporte y desarrolló una importante tarea social mediante comedores comunitarios, la entrega de alimentos y la enseñanza del boxeo a jóvenes.
La pelea más dura de la Locomotora Castro no fue arriba del ring: ahora combate contra el hambre















