El Indec informó que unas 15,5 millones de personas se encuentran bajo la línea de pobreza. La indigencia también aumentó y llegó al 7,5%.
La pobreza volvió a crecer en la Argentina durante el primer semestre de 2026. Según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el 32,3% de la población de los principales centros urbanos se encuentra por debajo de la línea de pobreza.
El dato representa un incremento de 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025, cuando el indicador había sido del 28,2%. En términos poblacionales, la cifra equivale a alrededor de 15,5 millones de personas en situación de pobreza.
La medición también quedó por encima de la registrada durante el primer semestre del año pasado, cuando la pobreza había alcanzado al 31,6% de la población.
También aumentó la indigencia
El informe del Indec mostró además un incremento de la indigencia. Durante los primeros seis meses de 2026 alcanzó el 7,5%, frente al 6,9% registrado en el semestre anterior.
De esta manera, alrededor de 3,6 millones de personas quedaron por debajo de la línea de indigencia. En la comparación interanual, el indicador aumentó 1,2 puntos porcentuales.
La indigencia contempla a quienes no cuentan con ingresos suficientes para cubrir el costo de la Canasta Básica Alimentaria.
Cuánto necesitó una familia para no ser pobre
El aumento de las canastas básicas fue uno de los factores centrales detrás del deterioro registrado durante el semestre.
En junio, una familia integrada por dos adultos y dos menores necesitó $1.531.473 mensuales para no ser considerada pobre, de acuerdo con el valor de la Canasta Básica Total (CBT).
Ese indicador contempla, además de los alimentos, otros gastos esenciales como transporte, vestimenta, educación y salud.
Para ese mismo grupo familiar, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), utilizada para establecer la línea de indigencia, llegó a $689.853.
Menor recuperación de los ingresos
El comportamiento de los ingresos de los hogares también incidió en la evolución del indicador. Durante el primer semestre, la Canasta Básica Total aumentó 34,7% interanual, mientras que los ingresos familiares crecieron alrededor de 25%.
El escenario estuvo acompañado por un menor dinamismo del empleo y una mayor participación de modalidades laborales informales y cuentapropistas, que presentan ingresos promedio inferiores a los puestos registrados.
A esto se sumó una menor capacidad de las transferencias sociales para compensar la pérdida de poder adquisitivo de los hogares de menores ingresos.
Los datos difundidos por el organismo estadístico vuelven a poner en el centro de la discusión la evolución de los salarios, el empleo y el costo de vida, en un contexto en el que millones de argentinos no logran alcanzar los ingresos necesarios para cubrir el conjunto de bienes y servicios considerados básicos.
Según informó el Indec, la medición corresponde al primer semestre de 2026 y se realiza sobre los principales aglomerados urbanos del país.















