La Policía Federal Argentina detuvo en González Catán a un hombre de 34 años apodado “Oreja Tatuada”, acusado de haber asesinado a su propio cuñado durante un violento episodio ocurrido en 2016 en la ciudad santafesina de Las Toscas.
Según informaron fuentes policiales, el sospechoso permanecía prófugo desde hacía una década y tenía pedido de captura por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en ocasión de robo.
La investigación indica que el hecho ocurrió en enero de 2016, cuando el acusado y su cuñado circulaban en moto y asaltaron a otro motociclista en la intersección de las calles 102 y 127 de Las Toscas. Armados con un revólver, amenazaron a la víctima y le robaron el vehículo.
Tras el asalto, el damnificado logró alertar a un efectivo policial y se desplegó un operativo para localizar a los delincuentes. Poco después comenzó una persecución que terminó en un tiroteo entre los sospechosos y la Policía de Santa Fe.
Durante el enfrentamiento, uno de los ladrones murió de un disparo en la cabeza. En un primer momento, la Justicia ordenó detener a los policías que participaron del procedimiento, aunque la autopsia cambió por completo el rumbo de la causa.
El estudio forense confirmó que el proyectil extraído del cuerpo era calibre .32 y no coincidía con las armas reglamentarias 9 milímetros utilizadas por los efectivos. De esa manera, se determinó que el disparo mortal había salido del arma de su propio compañero: su cuñado.
Con esa prueba, la Justicia santafesina ordenó la captura inmediata del acusado, aunque durante años no hubo rastros concretos sobre su paradero.
La causa quedó a cargo de la División Homicidios de la Policía Federal Argentina, que retomó la búsqueda mediante tareas de inteligencia y ciberpatrullaje. Los investigadores detectaron que el prófugo había cambiado notablemente su apariencia física para evitar ser reconocido.
Sin embargo, una fotografía resultó clave para identificarlo. En la imagen se observaba un tatuaje particular en una de sus orejas, rasgo que dio origen al apodo con el que era conocido en el ambiente delictivo: “Oreja Tatuada”.
Finalmente, los efectivos lograron ubicar una vivienda en la calle Federico Báez al 5400, en González Catán, donde el sospechoso solía reunirse con otras personas. Tras varias horas de vigilancia encubierta, los agentes lo detectaron al salir de la finca y concretaron la detención.
El acusado quedó a disposición de la Justicia santafesina y será trasladado para continuar con las actuaciones judiciales correspondientes.

















