Este miércoles 6 de mayo se hundió el dique seco de la Armada Argentina en el puerto de Ushuaia. El ex titular de Astillero Río Santiago, Pedro Wasiejko, aseguró que este hecho “vuelve a poner en evidencia la grave responsabilidad del Gobierno nacional, del ex ministro de Defensa, Luis Petri, y de las actuales autoridades de esa cartera por haber paralizado, por razones ideológicas y políticas, el acuerdo estratégico que firmamos en marzo de 2023 para construir en el Astillero Río Santiago un nuevo Dique Flotante Autónomo y Autocarenable destinado justamente a fortalecer la infraestructura naval de la Base Integrada de Ushuaia”.
Aquel convenio fue firmado por Wasiejko junto al jefe del Estado Mayor General de la Armada, Julio Guardia, en un acto realizado en la Casa de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires con la presencia del gobernador Axel Kicillof, el ministro de Producción Augusto Costa y el entonces ministro de Defensa Jorge Taiana. El proyecto representaba una inversión estratégica de 15 millones de dólares destinada a recuperar capacidades de reparación, mantenimiento y apoyo logístico para la Armada Argentina en un punto clave del Atlántico Sur.
Sin embargo, tras la llegada del gobierno de Javier Milei y la asunción de Luis Petri al frente del Ministerio de Defensa, el proyecto fue paralizado junto a otras iniciativas orientadas a fortalecer la industria naval pública y la soberanía nacional.
“Tal como lo denunciamos en su momento, hoy las consecuencias de esas decisiones quedan dramáticamente expuestas. Mientras se abandonan capacidades productivas nacionales y se paralizan proyectos estratégicos desarrollados íntegramente por trabajadores, técnicos e ingenieros argentinos, la infraestructura existente se deteriora hasta provocar hechos de extrema gravedad como el hundimiento del dique seco en Ushuaia”, sostuvo Wasiejko.
Y agregó: “este hecho no puede analizarse como algo aislado ni accidental sino que es el resultado directo de políticas de desinversión, abandono y desmantelamiento de las capacidades estratégicas del Estado en materia de defensa e industria naval”.
El contrato firmado en 2023 contemplaba la construcción de un dique flotante con capacidad de elevación de 3200 toneladas, apto para operar con distintas embarcaciones de la Armada Argentina, incluyendo unidades MEKO 140, patrulleros oceánicos y otras naves estratégicas. Además, el proyecto iba a generar trabajo calificado, fortalecer la industria nacional y consolidar la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Para terminar, Wasiejko aseguró que “la soberanía, la defensa nacional y la industria naval no pueden quedar sometidas a políticas de ajuste ni a decisiones ideológicas que terminan debilitando las capacidades estratégicas del país”.
















