La Legislatura bonaerense avanza con un proyecto de ley que propone que la Provincia de Buenos Aires recupere la titularidad y administración de la Unidad Turística Chapadmalal, en medio de cuestionamientos a posibles concesiones privadas impulsadas desde el ámbito nacional.
La iniciativa plantea declarar la voluntad del Estado provincial de retomar el control del complejo, al considerar que se desvirtuó el objetivo original con el que fue creado: garantizar el acceso al turismo social.
En ese sentido, el texto establece que todos los predios y edificios que integran la Unidad Turística Chapadmalal deben ser considerados patrimonio histórico y social bonaerense, con uso exclusivo para políticas públicas de turismo social. Además, prohíbe expresamente cualquier forma de explotación comercial privada que contradiga ese fin.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la instrucción al Fiscal de Estado para que avance con acciones judiciales que permitan recuperar los inmuebles, bajo el argumento de que hubo un incumplimiento en el destino social original del complejo.
También se declara la invalidez frente a la Provincia de eventuales contratos de concesión o transferencias realizadas por el Estado nacional que no garanticen el uso público y social del predio, considerado además Monumento Histórico Nacional desde 2013.
En paralelo, el proyecto contempla que el Ejecutivo provincial asegure el funcionamiento del complejo mediante programas de turismo social, priorizando el acceso de jubilados, estudiantes y delegaciones oficiales.
En los fundamentos, se remarca el valor histórico de Chapadmalal como símbolo del derecho al descanso de los trabajadores, con origen en la década del 40, cuando se consolidaron políticas públicas que ampliaron el acceso a las vacaciones en Argentina.
El texto advierte que la eventual concesión a privados por largos períodos implicaría una “desviación de la finalidad pública” y pondría en riesgo el carácter inclusivo del complejo. Por eso, la iniciativa se presenta como un intento de “reparación histórica” para preservar su función social y evitar su deterioro o transformación en un negocio inmobiliario.
La discusión promete impacto en Mar del Plata y la región, donde Chapadmalal es parte de la identidad turística y social desde hace décadas.
















