La secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT), licenciada Norma Lezana, alertó sobre despidos, precarización laboral y persecución gremial en el principal hospital pediátrico del país. En diálogo con Sueños y Sonidos, por Radio Diez Mar del Plata FM 105.5, llamó a fortalecer la unidad multisectorial y confirmó la realización de un cabildo abierto el próximo martes 4 de febrero a las 16, en el hall de Combate de los Pozos, para rechazar la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional.
Durante la entrevista, Lezana sostuvo que el Garrahan atraviesa “uno de los momentos más delicados de su historia reciente” y aseguró que las medidas adoptadas por la intervención “están cambiando la naturaleza de un hospital público de excelencia que atiende niños y niñas de todo el país, desde La Quiaca hasta Tierra del Fuego”.
Según explicó, el conflicto se profundizó tras la notificación, realizada el 26 de febrero vía WhatsApp, de la rescisión de contratos a 71 profesionales altamente calificados que cubrían guardias clave. “Personas con diez o quince años de trabajo quedaron sin contrato, sin seguro y obligadas a pasar a un esquema de monotributo para poder cobrar. Eso es precarización lisa y llana”, remarcó.
Lezana advirtió que esta situación ya impacta en la atención. Mencionó, entre otros ejemplos, guardias descubiertas en áreas críticas como virología y bacteriología, donde la falta de un bioquímico puede demorar diagnósticos urgentes y decisiones terapéuticas que involucran la vida de los pacientes. “La seguridad de los chicos hoy se sostiene por la responsabilidad y el compromiso de los trabajadores, no por las decisiones de la conducción”, afirmó.
En ese contexto, denunció también la apertura de 44 sumarios contra trabajadores que participaron de las protestas. “Nunca en la historia del Garrahan hubo semejante cantidad de sumarios. No tienen que ver con el desempeño profesional, sino con haber encabezado una lucha que fue histórica y ejemplar”, señaló, y calificó la situación como persecución gremial.
La dirigente de APyT apuntó directamente contra el rumbo del gobierno de Javier Milei y sostuvo que el hospital se convirtió en un “caso testigo” para disciplinar al sector salud. “Lo que se quiere es flexibilizar, poner a todos en una situación de miedo, donde nadie pueda levantar la voz. Transformar a los trabajadores en ‘proveedores externos’ cambia por completo la lógica de un hospital público”, advirtió.
En la entrevista, Lezana vinculó el conflicto del Garrahan con otros frentes abiertos a nivel nacional: la falta de financiamiento universitario, la crisis en discapacidad, los despidos en hospitales como el Posadas y los conflictos en la salud pública y privada, incluso en Mar del Plata. “Nada de esto es aislado. Es un mismo plan económico que afecta el trabajo, la salud, el ambiente y los derechos básicos”, sostuvo.
El cabildo abierto del 4 de febrero busca, según explicó, reunir a organizaciones de la salud, ambientales, de derechos humanos, universidades, colectivos de discapacidad y referentes sindicales y políticos de distintos espacios. El objetivo es rechazar la reforma laboral y presionar para que las centrales obreras impulsen un paro nacional efectivo cuando el proyecto llegue al Congreso. “No alcanza con una movilización simbólica. Lo que está en juego son derechos históricos de los trabajadores”, subrayó.
Con 38 años de trayectoria en el Garrahan, Lezana se mostró especialmente crítica del cierre del diálogo por parte de las autoridades. “Nunca vivimos algo así. Hubo conflictos antes, pero siempre existieron mesas de discusión. Desde octubre de 2024 no hay diálogo. Es una gestión autoritaria y cruel en un ámbito extremadamente sensible”, afirmó.
Sobre el clima social, reconoció la bronca, la incertidumbre y el descreimiento en la política, pero se mostró confiada en la reacción colectiva. “Es mentira que no sirve luchar o que hay que resignarse. El antídoto es juntarnos, organizarnos y salir a la calle. Lo que le pasa a un trabajador del Garrahan no es un problema individual, es un problema colectivo”, concluyó.
La convocatoria al cabildo abierto del 4 de febrero se presenta así como un nuevo capítulo de una protesta que trasciende al Garrahan y busca articular múltiples reclamos frente a un escenario de ajuste que, según advierten desde APyT, pone en riesgo no solo derechos laborales, sino también la calidad y la seguridad de la salud pública en la Argentina.
















