El juez federal Alejo Ramos Padilla presentó su libro Recuperar Malvinas en Mar del Plata y habló en exclusiva con Radio 10 Mar del Plata sobre el proceso de desmalvinización, la identificación de los caídos en Darwin y la importancia geopolítica de las islas.
En el marco de la presentación de su libro Recuperar Malvinas, el juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla, dialogó con el programa Sueños y Sonidos por Radio 10 Mar del Plata FM 105.5, donde reflexionó sobre la causa Malvinas desde una mirada histórica, jurídica y geopolítica.
“Mar del Plata no me es ajena. Siempre estuve vinculado a la ciudad, ya sea por mi paso como juez en Dolores o por mi intervención como abogado en causas como la de la Base Naval”, explicó el magistrado, justificando su decisión de presentar su obra en la sede de la Asociación de Empleados del Casino, en 25 de Mayo 2847.
“Los excombatientes vinieron a mí”
Consultado por su acercamiento al tema Malvinas, Ramos Padilla recordó que fue un grupo de excombatientes el que lo buscó hace más de una década. “Me plantearon que había 123 tumbas en el cementerio de Darwin sin identificar. Las familias no habían podido hacer el duelo, no tenían información, y ahí comenzó todo”, relató.
A partir de allí, inició un proceso judicial y administrativo que derivó en una política de Estado: la identificación de los soldados caídos. “Comenzamos con ocho familias del Chaco y Corrientes, y más tarde se sumaron otras, incluso de Mar del Plata, como la Fundación No Me Olvides. Tuvimos el apoyo de figuras como Roger Waters y logramos que el tema llegara a la Cruz Roja Internacional”, explicó.
La desmalvinización como obstáculo
El juez también hizo foco en la “desmalvinización”, un concepto central de su libro. “Desde 1982 se buscó reducir la causa a una simple gesta o a hechos heroicos, ocultando las condiciones en las que fueron llevados los soldados: hambre, torturas y abandono”, denunció.
Ramos Padilla subrayó que durante la dictadura se utilizó el conflicto para sostener un régimen en decadencia. “Fue una causa justa en manos injustas, como dice Galeano. Galtieri sabía que era una derrota segura, pero necesitaba sostenerse en el poder”, señaló.
Además, recordó que tras la guerra se clasificaron como secretos los informes Rattenbach y Calvi, que denunciaban la improvisación militar y la falta de preparación para una guerra convencional. “El informe Rattenbach incluso pedía penas de prisión perpetua o de muerte para altos mandos militares”, agregó.
Malvinas hoy: recursos, geopolítica y soberanía
Más allá del análisis histórico, el libro de Ramos Padilla aborda la actualidad del conflicto. “Malvinas es un enclave estratégico, no solo por lo simbólico, sino por su plataforma continental rica en gas, petróleo, minerales y su influencia sobre la Antártida, donde está el 70% del agua potable del mundo”, indicó.
También denunció la presencia de una base militar de la OTAN en las islas: “Se utilizan armamentos de cuarta y quinta generación. No es un tema menor: es soberanía y futuro”.
“Algunos han dicho que las Malvinas son un gasto para la Argentina, que no vale la pena sostenerlas. Esos discursos nos alejan de la causa. Lo que tenemos que hacer es discutir, informarnos y comprender que es mucho más que una guerra de 74 días.”
Una causa regional
Para Ramos Padilla, la recuperación de las islas debe formar parte de un reclamo colectivo: “Durante años, el respaldo de América Latina fue fuerte. Pensar la Patria Grande también implica defender Malvinas”, sostuvo.
Y concluyó: “El colonialismo no tiene lugar en el siglo XXI. La Argentina debe seguir malvinizando todos los días, no solo el 2 de abril o el 14 de junio. Malvinas es una causa nacional y regional”.
















